Sueño que me restriego contra tu vientre, que te mojo, que te revisto de besos y que rasguño tu espalda mientras me devoras a besos.

Me pone caliente tu recuerdo… Y ni qué decir tu presencia.

Y cuando en sueños tu presencia se cuela en mi cama, me quema. Tienes un alma morbosa y bandida que gusta de enloquecerme y provocarme cuando me encuentro desnuda por las noches.

Mírame… Sé que te pasa lo mismo y que sientes mi presencia desnudarte a lo lejos…  Pero sinceramente, mi alma bandida no puede reemplazar toda mi pasión. En vivo yo lo hago mejor.

Pero estaba bastante buena mi imaginaria presencia, ¿o no?

Yo soy más buena…

Tu miembro late con los recuerdos, te estalla en una suave y amarga brisa que se puede ver en la punta, renace con el simple tacto. Lo sé.

Mi flujo es diferente, mi gusto mucho más dulce.

Sueño que besarías y tomarías entre mis manos tus senos como tú lo hiciste la última vez para retener en tus labios ese sabor en mi piel que te embriaga la lengua.

Sueño que aferro entre mis manos tu cuerpo para acompañarlo en tus movimientos sobre mis caderas…

Besaría tus labios despues de besar tu miembro para darte su sabor entremezclado, y saborearte en mí.

Sueño que me dices cuánto te gusta… Sueño que me lo dices con tus labios pegados a mis labios, respirando dificilmente por el placer que quiere escaparse en un gemido de tu garganta… Quiero saberlo… Quiero que lo demuestres… Quiero que me hagas el amor en tus recuerdos.

Cierra los ojos ésta noche y suéñame… Como yo te sueño a tí…