Hubieron tiempos en los que la palabra “erótico” se conocía como un tema tabú, por lo que las fantasías y los deseos sexuales fueron reprimidos.

Desde luego, y como en cualquier prohibición, ésto daba un gusto especial a la trasgresión y la hacía por ende más atractiva; los tabúes estaban ahí para ser rotos, especialmente por aquellos que identificaban la libertad de explorar sus deseos sexuales con la libertad de expresión en general. Por otro lado, éstos mismos intelectuales despreciaban la pornografía porque en ella se ha tratado desde siempre a la mujer como objeto y no como un ser humano digno del goce de la sensualidad y el erotismo.

Yo realmente considero que me he ayudado a mí misma a resolver éstas posturas, pues como mujer concibo al deseo como algo que vá más allá del materialismo, más allá del orgasmo e incluso del amor; y ésa forma de deseo, a mi entender, se le llama erotismo.

Los relatos, poemas e historias que se presentan en mi blog demuestran que el erotismo profundo no puede tener límites definidos. El universo erótico es infinito y vá más allá de los horizontes del mundo racional, por lo que no es lo mismo que el amor, pues el erotismo estimula la sensibildad de todos nuestros sentidos y por ende es un camino directo hacia el despertar de las emociones. De hecho, el amor y el erotismo algunas veces entran en conflicto, convirtiéndose en un juego complejo en la experiencia de las personas.

Una simple mirada, un poco más allá de lo normal, hacia lo prohibido y hacia las profundidades del erotismo, puede superar la rutina y la frustración que surge del amor sometido a la vida cotidiana.

Justo un año después de comenzar a escribir y publicar para éste blog comencé a descubrir de manera más consciente mi cuerpo, a través del desahogo de ideas, primero plasmadas en papel, y posteriormente por éste medio; y dió como resultado un homenaje al erotismo, probando que también detrás de la pornografía hay erotismo disfuncional y que en éste se encuentra también el deseo de una nueva manera de experimentar nuestra vida sex.ual

Después de éste productivo primer año de éste blog, he reflexionado mucho, suficiente para concluir que más allá del miedo a lo desconocido y a descubrir todas y cada una de las propias fantasías eróticas, se encuentra el verdadero sentimiento intangible llamado amor.

Si ustedes desean ser partícipes de éste blog, sin importar su edad, sexo o preferencia sexual, pueden hacérmelo saber y puedo publicar sus anécdotas, poemas o fotografías, ya sea de manera anónima o bajo un alias.

Gracias por leerme éste primer año. Amenazo con continuar escribiendo…