Acabamos de separarnos y ya te echo de menos.

Echo de menos morder tu sonrisa, sentir tu mirada recorrerme sedienta, perder mis manos entre tu pelo, bucear hambrienta en tus labios…

Echo de menos dejarme llevar mientras nos miramos, mientras charlamos, mientras jugamos, mientras nos amamos…

Acabamos de separarnos pero aunque te echo de menos, yo se que no te has ido, porque estas en mi piel que aún huele a ti.

A veces creo que sueño sobre tu cuerpo quemado y caliente y palpitante; vivo de ése amor abierto.

A veces creo que sueño cuando te enredo en mis manos cansado y perezoso, exigente y febril.

A veces siento tu mente cubrirme como un manto, mi dios, mi niño con hambre, mi hombre sin cielo, te siento tan adentro…

Dos personas distintas, dos mundos distintos, dos vidas distintas, jugar a atreverse, un beso fortuito, deseo contenido, explosion de los sentidos; tus manos, tu olor, tu sabor; dos cuerpos que se descubren sin restricciones, sin prejuicios, sin pudores, excitan su mutua imaginacion y sus mentes se abandonan impetuosamente dejandose arrastrar por la pasion que les estalla dentro…

Te echo de menos, y mis dedos quieren besarte y tu no estás para leerme.

Te echo de menos, pero al menos, palparte con la mente es una sensacion bendita.