Son mis panties ese blanco pañuelo

que recoge las lágrimas que mi sexo llora,

rememorando la calidez del beso de tu sensualidad.

Imágenes dónde pintabas de rojo mis labios sin tabúes,

húmedos al contacto de tu boca en mi boca.

Un trozo de tela, hábito que disfraza el deseo incontrolable de unirme a ti; de volver a nadar entre olas de espaldas arqueadas de placer, bañadas por los gemidos del éxtasis de un universo interno.

Deslizo suavemente por mis caderas la prenda que de ti desprende
el recuerdo, que acaricia esta piel que fue agua y ola del deseo
compartido.

En mis manos se desliza la humedad de la que ayer bebiste; son las gotas de luz del presente que hoy me viste.