Te imagino acariciándome con los ojos al deslizarlos por mis palabras. Y lo disfruto. ¿Lo disfrutas tú? Espero que sí…

¿Lees novelas erótica? ¿Te has venido alguna vez mientras tus ojos se deslizan por las letras de las palabras escritas en páginas de libros, o en alguna página de literatura erótica mientras sientes los latidos punzando tu pene, caliente, humedecido y duro apretando tus pantalones?

¿No has sentido como un escalofrío recorre tu espalda desde tu miembro, dándote la sensación de que necesitas aire? O mejor, una boca que recorra esa verga erguida desde su base hasta la punta? Muy mojada, mucha saliva caliente resbalando por unos labios carnosos pintados de un vivo color rojo que se desdibujan manchando tu piel…

Mi rostro… Úsalo….

En su defecto puedes masturbarte, agarrar firmemente tu pene con la mano, rodear la punta con tus dedos gruesos y sentirla palpitar…

Y yo lo que pido es oírte gritar…

¿Quieres venirte leyendo novela erótica? ¿Quieres que escriba porno para ti? ¿Quieres recordar estas palabras mientras estás caminando, acostado en la cama, o duchándote? ¿Quieres sentir como se te pone dura cuando una caricia  traviesa sorprende tu cuerpo entero y provoca el mío?

¿Quieres imaginarme gemir tu nombre mientras estamos separados, imaginar como me masturbo tirada sobre la alfombra de mi dormitorio, como me penetro yo misma y me lamo los pezones… ¿Pensando en ti? ¿Y como me estremezco al venirme y gritando tu nombre?

Imagina una cascada de espuma de mar resbalando por mis nalgas. Y ahora imagínala resbalando por mi pubis al desnudo. Imagina que la lames, que la besas entera, y que yo te acompaño. Que nos salpicamos sudor sabor a sal y azucar.

Y ahora imagina que no es espuma de olas de mar…

¿Quieres?

Yo quiero que te vengas pensando en mí.

Puedo hacer que te vengas pensando en mí.

Puedo. Claro que puedo.

Puedo escribirte las cosas más calientes que nadie te haya dedicado jamás…

Puedo. Claro que puedo.

La pregunta aquí es… ¿Quieres que lo haga?