Te tengo una última petición: mientras yo olvido, por favor, tú recuerda.

Mientras yo camino hacia adelante, por favor, revíveme con tus memorias.

Mientras yo suprimo tus besos, tú besame en tus sueños.

No ahogues el recuerdo, sálvalo, llévame contigo en tus adentros.

Lo sé, soy egoísta al pedirte que te aferres a mi, pero…

Uno de los dos debe recordar. Por favor que seas tú.

Olvidaba decirte, que tengo unas ganas de hacerte el amor que no te puedes imaginar, pero esto no se lo diré a nadie, sobretodo a ti.

Deberían torturarme para obligarme a decirlo. Que quiero poseerte, no sólo una vez, sino cientos de veces; pero a ti no te lo diré nunca, solo si me volviera loca te diría que podría poseerte aquí, ahora. Sin importar la hora ni el lugar…

Y que te lo haría toda la vida…

Lo sé, ya es tarde para ése último favor. Sólo quiero que recuerdes:

Que el día que decidiste irte fue el día que decidiste ser mi pasado.