Despacio y sigilosa me acerco,

te beso los labios entre abiertos…

Sin abrir los ojos sonríes y balbuceas…

Sigues inmóvil para que me deleite,

bajo lentamente con mi lengua

recorriendo el camino que me lleve a donde está el deseo.

Te acomodas para facilitarme la llegada,

abres tus piernas, relajas el cuerpo, extiendes tus manos buscando las mías

acariciándome el dorso suavemente, respiras profundo al sentir mi lengua,

haces una mueca intentando contener un gemido,

apenas se escucha un sonido escapar de tu boca,

humedeces tus labios,

arqueas tu cadera,

sientes mi melena como cae en tu vientre y

la humedad de mi boca se mezcla con la tuya.

Disfruto cada lamida, busco en tu rostro la expresión de placer y te devoro

hasta hacerte estremecer…

Aún faltan un par de horas para que amanezca

pero

mis ganas de tí

no respetan ningún horario…

Voy a darte un delicioso y húmedo amanecer…