Me arriesgué, me lancé, amé y volé… Muy muy alto…
Me arriesgué, nadie es perfecto, nada es perfecto… Ni siquiera la vida…

Me arriesgué y jugué, después de todo a la vida no hay que tenerle miedo, ni siquiera respeto… Sólo vivirla, querer y desear que sea… Y así será…

Yo tuve suerte, te encontré y arriesgué… Me arriesgué por quererte y no sólo te quise, sino que te quise, me enamoré y te amé…

Me arriesgué y sé que tú, sólo tú eres esa persona que siempre soñé, que siempre deseé y que siempre anhelé… Tú… Sólo tú…

Me arriesgué y llegaste, te ubicaste en mi vida, te quedaste y no te irás… Nunca, lo sé. No quiero que te vaya ni puedo ni quiero olvidar y no te dejaré…

Me arriesgué y me olvidé de hasta mí misma para volver a ser, a querer ser y tú supiste sacar lo mejor de mí y hacer un yo en un tú y tú en un yo…

Me arriesgué y soñé, a nadie le amarga un sueño, y menos contigo, de ti y por ti…
Me arriesgué y sin saberlo, sin preverlo, sin prepararlo, ni quererlo me entregué a ti…

Me arriesgué y te pienso, en cada instante y cada momento…
Me arriesgué y te tengo, te tengo ubicado en cada rincón de mi imaginación loca, loca por ti, loca de ti…

Me arriesgué y aunque sé que estás lejos de mí, te siento, te noto y te quiero… Te noto hasta respirar… Suave, lento, entrecortado y con ansias de mi…

Me arriesgué y te dejé entrar en mi vida, y ya estás en ella, la colmas, la invades y la llenas… Pleno, plenamente…
Me arriesgué y te siento, tengo deseos, tengo sentimientos aunque no tengo aquí…

Me arriesgué y pese a quien pese y pase lo que pase te siento, presiento y vives en mí, dentro muy dentro de mí… Te oigo, te escucho, te alcanzo, te respiro, te extraño, te observo, te admiro y te veo…

Me arriesgué y aunque no estés aquí, sonrío, porque sé que sonríes… Y soy feliz, porque sé que eres feliz… Y te pienso a diario, en mis días y mis noches… Y te quiero, porque me quieres a mí… Y te deseo, porque me deseas a mí…

Y te tengo porque siempre estás en mí, en mi vida y en todos y cada uno de mis pensamientos que llevan tu nombre escrito, que llevan tu nombre impreso, que me dicen que respire, que viva y que tú siempre serás mi guía y tu presencia es inmensa porque mi cuerpo te siente y mi piel con sólo tu recuerdo se excita… Por ti y para ti…

Y recuerdo cuando me aprietas contra ti, cuando me llevas hacia ti y sólo pienso y vivo para ese momento, nuestro momento… El momento de sentirnos… Feliz, en un cuerpo a cuerpo, en un piel con piel…. Los dos en uno… Con el alma en un sólo latir…

Inconscientemente termino posando para ti, como muchas veces antes lo hice cuando me arreglaba pensando si te gustaría, cuando elegía algo que le provocaría. Después de tanto tiempo encontré algo que había estado buscando especialmente para tí.

Vaya ironía el momento en el que lo encontré, justo cuando lo que ya no encuentro… Es a él.