Desnúdate en mi cama, deja que la yema de mis dedos se queme en tu piel, y que luego la enfríe con mi lengua.

Déjame chupar tus dedos mojados, para besarte a continuación, mientras mi mano se pierde en tu sexo y la tuya en el mío

Déjame que recorra tus muslos con mis labios hasta llegar a tu sexo,déjame sentir cómo tu cuerpo se arquea por la acción de mis dedos y lengua.

Y luego te dejaré que me devores tú a mí,hasta correrme en tus labios, sólo sí prometes besarme después.

Y déjame abrazarte desnudos en la cama, besándote el cuello y la nuca, como si no hubiera mañana.

Déjame que prepare el desayuno para recuperar fuerza,y un baño caliente donde las caricias y los besos sólo serán el preludio de las risas y gemidos y orgasmos que vendrán después

Déjame que estas cuerdas y pañuelos de seda sirvan no para atarte, si no para dar vuelo a nuestras fantasías.

Déjame oírte gemir sin preocuparnos de lo que piense el mundo, porque en momentos así el mundo, el universo, somos sólo nosotros dos.

Y yo te dejaré arañar mi espalda y morder mis labios porque mañana esas marcas me recordarán que el día de hoy no fue un sueño.

Y mañana no me recuerdes que no te tengo, recuérdame que te tuve un día que fue una vida entera.

Y después de todo esto, déjame besarte, una última vez, con los ojos cerrados.