Te volviste cántaro
Que se posa frente a mí
Entre esta sed y el fluido que te intuye.

Eres la inesperada brisa que vino a propiciar el tiempo.
  Brisa amaderada, fresca, tan sensual y tan presente
Tan frágil y tan deseada, a veces no sé si esto es quererte.

Podrás dudarme, persistentemente taladrarme
Ponerme en el claro camino de los días.
Quizás perderme en el nocturno de tu indiferencia.

Otra vez probablemente me dirás que no
Y este amor aquí guareciendo bajo la sombra
… Donde guardo tu varonil olor en la brisa… Y esperando.

Dentro este cuerpo ardiente que ha decidio volverse tuyo.
Seguirá lloviendo
… y yo te seguiré deseando