La fuerza emerge en tu miembro más puro
renace, ante el leve susurro, enmascarado de mi fina piel
crece al mínimo contacto, enciende todas las alarmas
aumenta la libido, todo empieza a cobrar sentido.

Inmensas luces de colores iluminan la piel adormecida,
simplemente alerta lo más profundo en mí,
las sensaciones más salvajes
la llamada animal, el soldado duplica su tamaño inicial,
se prepara para la inminente batalla.

Dispara las alarmas, los aromas y calores convergen
el poder ilustra mi fuerza infinita, mi interior explota.


Mis manos se apoderan de él
es el momento de la lucha,
de descubrir el placer absoluto.

Unos simples vaivenes, un beso intenso
un susurro erótico,
el contacto pueril de nuestros cuerpos.

Al fin, se produce la detonación, se inicia el estallido
ríos efímeros vuelan en el espacio.

Te derrumbas; agotado,
el guerrero descansa en paz
la marea baja, la luna dilucida el destino,
el descanso fugaz, esta detrás de las olas.