Podía sentir la sensación de adormecimiento en los dedos
como la emoción de la madurez en los ojos
y que me mantuvo a quedarmee con el gusto de la soledad
en tanto el juego de mis dedos despliega mi cuerpo para la pasión.

Hay noches que me noto inquieta, hay sensaciones que se ciernen para excitar mis emociones extremas
en el masaje lascivo de un hombre con suficiente decisión.

Alguien que sepa complacer mi lado más indefenso
como cuando mi cuerpo tiembla al succionar el néctar de su virilidad en el profundo deseo de contagiar a clamor,
quejidos y gemidos que sostienen a cada uno de nosotros en el éxtasis de la pasión.

Cada postura del Kama Sutra trae liberación sexual,
mientras que los cambios provocan un nuevo anhelo para más con la posición más salvaje en el sexo fluido.

Evolucionemos, entonces, el Kama Sutra con nuestra indiscutible lujuria.