Solo basto escuchar tu voz un segundo para que me
sedujeras y me entregue a ti en una noche serena,
bella y altiva cual reflejo de luna.
Fui tuya… solo tuya.


Me cobije en tus brazos mientras me

provocabas con tu cercanía,
He aquí mi cuerpo desnudo, vibrante a cada
caricia que lo recorría
Fui tuya.. solo tuya.

Tu ahogabas mi voz con tus besos y solo sollozos
dejaste escapar, frutos del deseo que nos
perseguía, que poco a poco nos venia a embargar.
¡Apaga la luz! Susurrabas a mi oído y entre la obscuridad frenético me poseías.


Aprisionaste mis senos que deseosos se te ofrecían
y fueron tus labios, tus dientes una dulce tortur que mis pezones ergian.
Fui tuya… solo tuya.

Y entre ardientes caricias mi sexo pedías,
profundos placeres de nuestros cuerpos surgían.
Yo fuera de mi, tu muy dentro de mi y por mis muslos
un mar escurría mezcla de miel, de almizcle,
de llamas candentes que nos consumían.
Fui tuya… solo tuya.

 Y como testigos silenciosos cuatro paredes… 

y un ventanal, las sabanas que húmedas aun
han de estar, el eco perdido que de mi garganta pudo emanar. Yo fuera de mi, tu dentro
de mi yo deseosa y vibrante, tu lascivo y viril.
Al final de todo dos cuerpos desnudos y agonizantes
que se hacen uno en un orgasmos delirantes.

ACERCATE. SOLO HAY UN PASO ENTRE TU CUERPO Y MIS GANAS