Mirada licenciosa que doblega mi fortaleza,

manos obscenas que me tocan y me dominan,

boca traviesa que acaba con mi voluntad haciéndome su presa,

lengua libidinosa que a su paso me somete,

me doblegas a tus deseos bajo el hechizo de tus encantos

con movimientos rápidos y certeros que me roban el aliento

y me encanta que seas el vicio de cada uno de mis resquicios.

Ven… desnúdame y desnúdate ésta noche,

hoy quiero sentir tus manos recorriendo mi cuerpo,

tu lengua dibujando el camino que siempre me lleva al cielo,

explora mi sexo con caricias que me dejen sin aliento,

te enredaré en mis piernas, te robaré mil suspiros,

invadiré tus sueños y despertaré tu deseo