Noche cómplice…
de todo… para todo… en todo…
empapada de ti…
estás en mis manos…
en mis labios…
en mis ojos…
en mi boca…
en mi aliento…
En mí, está todo tu olor…

Cómplices de una increñible forma de amar…
donde se dejan llevar por el sentir…
sin restricciones…
sin prejuicios…
sin pudores…

Dos cuerpos en la entrega se sienten…
se moldean…
se descubren…
el beso furtivo aprendiéndolo…
pero el deseo, el amor y la excitación te vuelvo experto…

Tanto deseo contenido por tanto tiempo…
que al encuentro esa vorágine explota con un simple beso…

Tus besos…
¿Es que existen otros mejores?
Suaves…
tiernos…
fuertes…
poderosos…
intensos…
la excitación nace tan solo al roce de ellos…

Intensa excitación
que a mi mente abandona,
impetuosa me visto de ella
y dejo que me arrastre a tu cuerpo…

Descomunal pasión que despierta
tu mirada… tus caricias… tus besos…
Y el universo estalló
y solo tu y yo fuimos responsables…

No me fui… no te fuiste… En mi piel… Te quedaste en mi.