Te toco con mis labios,
mi cuerpo añora tus movimientos
tus infinitos lugares placenteros.

Recuerda tus ojos, crepusculares, tu pupila iluminada
de mi presencia.
La exalación de tu vida en cada jadeo del aire.

Estabas a mi lado,
mis dedos rozaban tu cuerpo,
mi lengua lamia las heridas de tu alma.

Y ahora, la distancia es eterna.

Desamor, dolor profundo
distancia abismal.

La Fractura… continua dejando mi alma a merced de otros…