El sexo en la ducha con la pareja es una experiencia que puede quitar lo rutinario a nuestras actividades diarias pero requiere algunos trucos para realizarla con éxito (el piso es resbaloso y el agua elimina la lubricación natural en ambos sexos) pero es un excelente lugar para los juegos previos manuales y orales.

Manténgase ambos presionados uno contra otro, tu pecho contra su espalda, mirando la pared de tal manera que el agua de la ducha caiga sobre sus costados. Esto les permitirá a ambos apoyarse mutuamente uno en el otro con una mano contra la pared, y tocarse por enfrente con la mano que tienen libre.
O bien, recomiéndale que apoye su espalda en la pared y deja que el agua resbale por sus cuerpos. Llegados a este punto, acaricia, lame y besa sus genitales; regálense una sesión de sexo oral inolvidable.
Si quieres llevar a tu pareja al éxtasis en un santiamén, combina los movimientos de lengua con los juegos de mano.

Las posiciones para la penetración en la ducha y en la bañera son diversas y algunas muy audaces. Lo unico que realmente importa es que se realice de manera segura ya que el piso resbaloso puede ser peligroso para el sexo. Lo ideal, es comenzar el jugueteo en la ducha y culminar el encuentro sexual fuera de la ducha.
Una vez alcanzado un primer orgasmo en la bañera o en la ducha, se puede continuar en la cama, con una postura muy íntima que permita una penetración bastante profunda y una excelente estimulación.

Si las ganas son demasiadas, pueden probar la penetracion de pie. Colóquense uno en frente del otro y el hombre puede empezar frotando su pene contra la vulva. Llegados al punto de excitación, es momento de la penetración, ya sea que se realice frente a frente, o la mujer dando la espalda al hombre. Aunque la penetración quizás no es muy profunda, si garantiza una buena estimulación tanto del clítoris como del glande.

Que el sexo en la ducha sea un juego preliminar para una intensa sesión de sexo en cualquier otro lugar (la cama, un sofá, las escaleras, la cocina, etc.=