El sofá es uno de los lugares más comunes del hogar en los que practicar el sexo. Te presentamos algunas posturas del Kamasutra para disfrutar del sexo (sin peligros) en el sofá.
Disfruta del sexo en la sala, en el estudio o en el despacho y sácale el máximo partido al sofá.
Despídete del dormitorio, de la tradicional cama y del clásico misionero. Añade una dosis extra de pasión y prepárate para vivir una experiencia de lo más orgásmica.
Da rienda suelta a tu imaginación y pon en práctica un Kamasutra más atrevido. Huye de los convencionalismos y atrévete a practicar las posturas sexuales aptas para el sofá. Dale un nuevo uso ¿Te apuntas?

Cabeza abajo
Presta atención porque esta postura requiere concentración y buena forma física. Para llevarla a cabo, el chico debe sentarse en el sofá. Una vez acomodado, la chica se sienta sobre él, cara a cara de manera que tus piernas queden separadas y las rodillas dobladas sobre su pecho. Cuando estés lista, echa el cuerpo hacia atrás, como si hicieras el pino y mantén el equilibrio con las manos apoyadas en el suelo.

La hamaca
El hombre se sienta con las piernas flexionadas y se toma la parte posterior de sus rodillas, para mantener el equilibrio. En esta postura, la mujer se sienta en el espacio que queda entre las piernas de él y su tronco. Él presiona con las rodillas el cuerpo de la chica y marca el vaivén.

La carretilla
Ella se sienta en el borde del sofá con los antebrazos apoyados y estira las piernas hacia arriba para que el hombre pueda “levantarlas”. Es entonces cuando él la penetra sosteniéndola de los muslos. El hombre marca el ritmo atrayendo el cuerpo de ella hacia el suyo. Es una postura que permite una gran variedad de movimientos: circulares, ascendentes y descendentes, con las piernas de ella más cerradas o bien abiertas… ¡Debes probarlas todas!

La doma
El hombre sentado recibe a la mujer, que se encaja a su cuerpo sentándose sobre él. El hombre puede imponer su voluntad presionando a la mujer hacia su miembro. Es una posición muy excitante porque ella puede acariciar su vagina con el pene, sin llegar a la penetración y además los amantes están cara a cara, algo que favorece la excitación.
Variante de La doma
La mujer se sienta encima del hombre, quedando de espaldas a él. Para mantener el equilibrio, apoya las manos sobre tus muslos y los pies en el suelo. Él tiene las manos libres, por lo que puede tocar sus pechos o estimular cualquier otra zona erótica

El deleite
Ella se sienta en el borde del sofá, de manera que el hombre puede arrodillarse frente a ella para dejar su pene a la misma altura que la vagina. La mujer facilita el acceso abriendo las piernas, para estar más cómoda apoya la espalda en el respaldo del sofá. Ella puede rodear el cuerpo de él con las piernas mientras él marca el ritmo de la penetración.

La profunda
Si te encanta el sexo intenso, no lo dudes y pon en práctica una de las posturas sexuales que garantizan una penetración total. Túmbate y eleva las piernas a la vez que las abres mientras tu pareja introduce su pene en tu vagina. Coloca tus piernas en sus hombros. Aunque para llevar a la práctica esta postura es necesario un sofá amplio, pero el resultado vale la pena.

El tornillo
Sin duda, la postura sexual del Tornillo es ideal para las mujeres que tienen dificultad para alcanzar el orgasmo. Con ella se consigue presionar el clítoris mientras tu hombre penetra la vagina.
Para ponerla en práctica, debes acostarte al bode del sofá con las piernas flexionadas hacia un lado. Tu pareja, de rodillas se coloca frente a ti para penetrarte a la vez que dispone de las manos libres para poder jugar con tus pechos. La estrechez de la vagina con ésta posición produce una sensación gloriosa ya que presiona el miembro de tu hombre y proporciona un roce entre los labios vaginales que conducen a un intensísimo orgasmo en la mujer.

Bueno, hay quizás algunas posiciones más para disfrutar del sexo en el sofá. La improvisación y espontaneidad siempre serán bien recibidas en cuanto a materia de sexualidad se refiere.

El sexo en el sofá se antoja, ¿no?