¿Hace cuánto que no das un beso bien plantado, largo, húmedo y sensual?

Según las estadísticas, un buen beso estimula cerca de 40 músculos faciales, y, dado con suficiente dedicación e intensidad, es un estimulante sexual eficaz para ambos sexos. Asi que, ¡a besar!

He aquí unos deliciosos consejos para unos irresistibles besos y una posterior sesión de buen sexo:

1. Humedécete los labios. Los labios secos no se sienten bien. Es mejor tenerlos húmedos y así se moverán y deslizarán con más suavidad. Así que antes de besar a tu pareja, humedécetelos.

2. Inclina tu cabeza. Una leve inclinación de la cabeza hacia un lado evitará en encuentro nariz con nariz y permitirá dar un beso con más facilidad y con mayor “profundidad”. Intenta variar la posición.

3. Cierra tus ojos. Conforme te aproximes para besar a tu pareja mírala a los ojos, mira sus labios; pero una vez que estas cerca de su boca cierra tus ojos. Nunca es bueno besar con los ojos abiertos, ya que denota desconfianza y poco interés.

4. Empieza con un suave beso con boca cerrada. El beso francés es un beso con boca abierta, pero no tengas prisa, no arremetas de entrada de forma brusca. Empieza abriendo tus labios muy lentamente, recréate en la suavidad y ternura de un beso.

5. Disfruta de los labios de tu pareja. Besar debe ser una decisión compartida: el movimiento de tus labios es la forma de averiguarlo. Abre un poco tus labios lentamente y disfruta de los labios de tu pareja. Rebusca sus labios, roza un poco tu lengua con sus labios. Esa es la señal de que deseas un beso francés. Si la lengua de tu pareja no responde de la misma manera o hace ademán de retirarse, quizás debas dejar el beso francés para otro momento mejor… Si responde, pasa al siguiente paso.

6. Explora con tu lengua. Si tu pareja da muestras de gustarle el beso con boca abierta, lentamente abre tu boca un poco más y suavemente empuja tu lengua un poco más hacia dentro en su boca. La lengua es muy sensible, así que el mero hecho de tocar la lengua de tu pareja será muy placentero y estimulante para los dos. No metas tu lengua demasiado dentro de su boca, juega suavemente con su lengua, sé progresivo en tus movimientos. Varía usando besitos pequeños, como aperitivo, antes de ofrecer un largo y cálido beso. Esta alternancia (beso largo-beso corto) es muy positiva y enriquecedora pero transfórmalos usando tu lengua y dando pequeños mordiscos.

7. Besa completamente. Roza con suavidad la espalda, los brazos o los hombros de tu pareja. Roza sus zonas eróticas si quieres prolongar el beso a una experiencia sexual. Usa tus manos, acércate, acaricia, abraza, emite sonidos, varía tus movimientos y la intensidad del beso. Pero sobre todo: respira. No por concentrarte en el momento, olvides tu respiración. Respira de manera pausada pero constante; de lo contrario, disfrutarás muy pocos segundos de la acción.

8. Hazlo diferente. Una vez que te sientas confortable besando a alguien es tentador hacer siempre lo mismo. Añade variedad, mezcla cosas. Por ejemplo, algunas veces besa más profundamente, otras veces presta más atención a los labios que a la lengua, o al revés, explora los deseos, los tiempos y los ritmos de tu pareja en el arte de besar…

9. Aprende el lenguaje del beso de tu pareja. Cada persona besa de forma diferente, y cada persona disfruta con diferentes formas de besar. No hay sólo una única forma “adecuada” de besar. Lo que separa a los buenos besadores de los malos es la habilidad de los primeros para leer el lenguaje del cuerpo de su pareja. Intenta identificar “pistas” en la forma de besar de tu pareja que te lleven a hacerle disfrutar del beso. Sus suspiros o gemidos o la devolución del beso con mayor intensidad, son parte de ese lenguaje. Aprende las señales de tu pareja.

10. Desarrolla tu propio estilo. Un buen beso francés, como cualquier buen beso requiere practica. Los harás mejor cuanto más beses. Cuanto mas beses a una persona, más confortable te sentirás besándola y ello te permitirá desarrollar un estilo propio que les guste a los dos.