¿Hace cuánto que no me besas?

¿Sabes? Sé que normalmente tenemos poco tiempo para vernos; para estar juntos, con y sin ropa… Justo en éste momento, que estoy pensando en tí, que traigo puesto un suéter tuyo, que estoy viendo tu foto y que estoy oliendo tu perfume, me dan unas ganas enormes de besarte… Besarte mucho, muchas veces…

Pienso en lo mucho que necesito besarte… Y mi lengua se inquieta, mi respiración se agita, mis manos estrujan tu suéter, mis labios se humedecen… Mi boca te desea…

No han pasado más que un par de días desde que nos vimos, pero tu ausencia se torna en un hueco inmenso entre tu y yo… Quiero llamarte, decirte que quiero verte y besarte… Sé que no es posible por ahora… Pero mi necesidad de tí es tanta, que creo que sólo un beso no bastará para aquietarme…
Necesito de tu boca, la necesito en mi cuello; necesito tus brazos ceñidos en mi cintura, tu sexo apretándose contra el mío. Necesito mi lengua acariciando tu paladar, mis dientes mordiendo tus labios… Necesito acomodarte entre mis piernas, estrujarte entre ellas, apretarte contra mi pecho y clavar mis uñas en tu pelo…

Necesito llevarte al extremo, al punto donde una intensa sesión de besos no sea suficiente para saciarnos el uno del otro; necesito que tus besos en TODO mi cuerpo y mis besos en el tuyo sean sólo el aperitivo para que me demuestres lo mucho que tú también necesitas de mí, porque nos llevamos grabados no sólamente en la piel…

Me encanta escucharte gemir, me encanta ver tu cara de placer cuando acaricio y muerdo tu miembro por encima del pantalón… ¿Ves porqué tengo tanta necesidad de besarte? Porque sé que tus besos no son lo único que llenará de placer; todo tú eres el hombre que me llenará de placer hasta el último rincón de mi ser…

Con todo ésto, quiero decirte… Bésame… Y cuando digo bésame, es una orden… Bésame… ¡Ya!